jueves, 28 de julio de 2011
Libertad de expresión...
Fue en la cárcel cuando Hitler escribió Mein kampf, 'Mi lucha', un libro que pseudo-cientificamente fue vendido como un manifiesto de los problemas que existían en la Alemania entre guerras. El libro trataba de describir de una forma retórica y tendenciosa los males que afectaban el pueblo ario, el pueblo según Hitler, escogido. Muchos absurdos succedieiron a consecuencia, como el holocausto de millares de judíos, gitanos, homosexuales o comunistas, todos aquellos que estaban en contra de las ideologías esquizofrénicas de Hitler. El caso actual noruegués, de un joven con poca intelectualidad pero con mucha mala gana, explotando grandes devaneos de locura expone otro paradigma de la necesidad de controlar la libertad de expresión cuando esta atempta contra otros seres humanos. Hay en toda esa parafernalia internáutica tintes hasta contra Brasil, por sus mezclas y el peligro de que eso afecte el bién afamado pueblo nórdico. De verdad hay que joderse. Somos sin duda primates, no siempre avanzados...
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