martes, 23 de agosto de 2011
Un sátrapa a menos
Kaddafi llevaba 42 años en el poder libio y desde hace 24 horas, corre el riesgo de perderlo. No hay vuelta atrás. Muchos 'líderes de papel mojado' como el Chavo Chapolin de Venezuela, o el autocrático Assad aparecen con frecuencia en las telenoticias demuestrando un poder efímero y caricaturesco. Ayer en su patético discurso,el hijo de Kaddafi (uno de los más salientes), entre el poder del público minoritario y el desespero, clamaba que su padre estaría escondido en algún agujero, lejos de los opositores y libre de las garras de la ONU. Pero, mismo con represión y violencia, Libia mostró ayer que independentemente del país, religión, etnias o historia social, los movimientos de dignidad ciudadana están firmes y fuertes y contrarian las ideas no lineales del desarrollo de la historia plegados por Kant. Mucho ha cambiado después de la revolución francesa, y los africanos del norte son los nuevos representantes de esa lucha.
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